Yael Gutierrez.

Volver al índice Análisis Doctrinal · 13 de 14

El Ayuno
como Moneda de Cambio

La alteraciónVer el ayuno como una huelga de hambre espiritual para obligar a Dios a actuar, o como un acumulador de "energía espiritual". Es común escuchar: "Si ayunas 7 días, vas a romper esa maldición", "Tienes que ayunar para que Dios te conteste" o "Ese pastor tiene más unción porque ayuna mucho". Se trata el ayuno como un mérito humano que compra el favor divino.
La realidad bíblicaEn el Nuevo Testamento, el favor de Dios y el acceso al Padre ya fueron comprados completamente por la sangre de Cristo en la cruz; no se pueden ganar con hambre. El ayuno bíblico (como se detalla en Isaías 58 y en las enseñanzas de Jesús en Mateo 6) no es para cambiar la mente de Dios, sino para cambiar nuestra propia disposición. Su propósito es humillar la carne, desconectarse de las distracciones del mundo y enfocar la mente en la oración. El ayuno no le da órdenes a Dios ni "destraba" bendiciones retenidas; nos alinea a nosotros con Su soberanía.
"¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados?" — Isaías 58:6