La alteraciónLa práctica en la que personas caen al suelo (a veces hacia atrás) al ser "tocadas por el Espíritu" o al que el pastor pone sus manos sobre ellas. Se presenta como una señal inequívoca de la presencia y el poder de Dios, y quien no cae es visto como alguien que "está resistiendo al Espíritu" o que "tiene poco fe".
La realidad bíblicaNingún versículo del Nuevo Testamento describe a personas cayendo hacia atrás bajo la unción de forma rutinaria en un servicio de adoración. Los casos en que la gente cae en la Biblia (como en Apocalipsis 1:17 o Daniel 10) son experiencias únicas de visión profética, no un fenómeno reproducible en cadena con "catchers" detrás. La presencia de Dios en la Biblia a veces produce reverencia y postración espontánea, pero nunca se prescribe como práctica litúrgica. Lo que vemos en muchos servicios modernos responde más a la sugestión social y la presión emocional que a un patrón bíblico.
"Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren." — Juan 4:24